Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de Catar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mundial de Catar. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de febrero de 2015

Polonia 29 - 28 España. Los Hispanos se quedan sin el bronce

Redactado por @CMFoficial 

En el día de ayer se disputó la final de consolación entre Polonia y España, un duelo que parecía tener claro favorito, los últimos campeones del mundo, pero pareció que los jugadores todavía recordaban el palo contra Francia, y lo acusaron, a parte del cansancio físico por los partidos intensisimos contra Dinamarca y la propia Francia. España pudo hacer conseguido el bronce, pero se escapó cruelmente tras un gol en el último segundo del tiempo reglamentario y una agónica prórroga, en la que se notó la fatiga de los chicos de Manolo Cadenas.



España empezó tremendamente ofuscada y el partido se ponía muy difícil ya desde el proncipio, con unos polacos que no querían ponerselo fácil. Este hecho se observa en que los hispanos solo metieron dos goles en los primeros 10 minutos, y otros dos más en en el ecuador del primer tiempo. Con el marcador 5-2 el seleccionador español pidió un tiempo muerto que ayudaría a los hispanos a reducir distancias en el marcador y ponerse diez minutos después a sólo un gol (9-8). Los polacos intentaron parar esta reacción con otro tiempo muerto, pero España consiguió igualar el encuentro para dirigirse al descanso con 13-13 en el electrónico y una sensación de clara mejoría.



En la segunda mitad no varió mucho el panorama dibujado en los últimos minutos de la primera parte, definitivamente los ataques estaban cogiendo protagonismo, y el juego se aceleró en sobremanera, provocando muchas pérdidas y contragolpes claros de ambos bandos, para llegar al primer tercio de la segunda mitad empatados a 17 España y Polonia. A partir de este minuto 10 se produjo un gran cambio en la defensa española, volviendo a sus orígenes, y a ser el punto fuerte de nuestra selección, pero además, en ataque pareció recuperarse el buen juego demostrado ante dinamarca y partidos anteriores, dando balones a los extremos para que finalizaran, con un Víctor Tomás que se estaba enrachando, y gracias a todo esto, los hispanos consiguieron abrir brecha y colocarse con 4 goles de ventaja a diez minutos del final (18-22). Pero no sabemos por qué, España dejó de hacer esa defensa, y se bloqueó en ataque, permitiendo a los polacos acercarse a solo 2 goles (20-22) en el minuto 25. Solo quedaban 5 minutos para recoger el justo premio al esfuerzo realizado por nuestros jugadores, pero una mala defensa con una pizca de crueldad del destino hizo que los europeos del este empataran en el último segundo a España con un golazo de Szyba, sin duda el mejor jugador del partido, lo que mandó el partido a la prórroga con 24-24.


Durante la prórroga los hispanos demostraron su garra y coraje, pero también que se encontraban exhaustos física y mentalmente, porque no era normal que jugadores de tanta calidad se obcecasen con atacar siempre por el centro, algo que el seleccionador polaco supo ver y aprovechar, pues cada ataque era una agonía, y los españoles eran incapaces de pensar las jugadas y ejecutarlas como harían en cualquier otro momento. 
La segunda parte de la prórroga comenzó con empate a 26 y cinco minutos para alcanzar el metal, pero cada vez era más evidente que los hispanos no podían, y fue Szyba el encargado de cerrar la victoria polaca por un solo gol marcado a 30 segundos del final, con un tanteo de 29-28.



El factor de este partido por el tercer y cuarto puesto tiene nombre y apellidos Michal Szyba, el jugador polaco fue la pesadilla constante de nuestra defensa, un torbellino que arrasó a España con 8 goles, incluido el gol del empate en el ultimo segundo del tiempo reglamentario, pero esto se debió en parte a que el polaco de 26 años no había podido jugar en casi todo el campeonato y estaba fresco para poder marcar tanta diferencia. Los hispanos se fueron de Catar sin el premio justo a su trabajo, y con buenas sensaciones a pesar de haber perdido los dos ultimos partidos del campeonato, no hay que ponerle peros
a este bloque, que no pudo ganar a la mejor campeona del mundo y no consiguió medalla por un solo gol, el proyecto es bueno, y hay que pasar página y mirar al siguiente europeo. 

sábado, 31 de enero de 2015

España 22 - 26 Francia. El eterno Omeyer vuelve a ser la pesadilla de españa

Redactado por @CMFoficial

El encuentro que se disputó ayer en Catar enfrentaba a los últimos campeones del Mundo, España , contra Campeones Olímpicos y de Europa. Este partido de semifinales era más bien una final anticipada, seguramente el mejor partido de balonmano que se puede ver actualmente en el mundo y no defraudó. Aunque para desgracia para los españoles apareció el mismo hombre que todos los años es una pesadilla, la bestia negra de España, Thierry Omeyer, el grandísimo aunque excéntrico guardameta galo, que a sus 38 años sigue siendo decisivo en cada partido.


Los primeros minutos fueron un auténtico correcalles, no había tanteo posible pues los dos equipazos salieron a dar el máximo y sin preocuparse de la defensa. Esta dinámica provocó una avalancha de goles que España conseguía aguantar pero que no era su estrategia. Los franceses llegando ya al primer tercio de partido empezaron a ponerle más intensidad a su defensa y se volvieron infranqueables para los de Manolo Cadenas, que por el contrario no podían parar el torrente ofensivo de Francia con los Karabatic, Guigou o Narcisse en plena ebullición. El marcador empezaba ya a ser preocupante para los últimos campeones del mundo, con 7-12 y un juego muy espeso en ataque y una defensa irreconocible Manolo Cadenas pidió tiempo muerto para intentar detener la sangría y que no se fuera el partido.


A partir de ese tiempo muerto pareció volver la inspiración a los hispanos, que recuperaron sensaciones y se acercaron en el marcador a 10 minutos de que se cerrara el primer tiempo (11-13). España se acercaba, pero nunca terminaba de rematar, y lo que es peor, el porterazo de Francia se estaba calentando, y los jugadores de España no eran capaces de encontrar su juego por los extremos ni hacían daño con Julen Aguinagalde. Los españoles resistían a base de individualidades, pero en ese juego no se le podía ganar a un equipo con Karabatic, Guigou, Narcisse, Omeyer o Porte, y acabaron claudicando para irse al descanso 14-18 con malas sensaciones y con la portería incapaz de responder a tantos lanzamientos.



La segunda empezó con aires nuevos para los hispanos, una renacida intensidad en defensa que cortocircuitó muchos minutos a los galos, que se veían impotentes ante la intensidad defensiva de los chicos de Manolo Cadenas, que forzaron varias pérdidas que acercaron a España a un solo tanto en el marcador (18-19) apenas en el minuto 10. Pero mientras la defensa y la portería renacían, el ataque seguía naufragando, a pesar de los intentos del seleccionador español por cambiar de estrategia con varios tiempos muertos, el ataque no era capaz de encontrar ninguna solución ante la mejor defensa del mundo junto a España, y si la encontraba, ahí estaba Titi Omeyer para frenar una y otra vez los intentos españoles, ni siquiera el mejor jugar español Joan Cañellas, o el mejor pivote ofensivo del mundo Julen Aguinagalde conseguían batir al veterano de 38 años. 


A pesar de este desacierto, España se volvió a acercar a sólo un gol con 10 minutos por delante (21-22), pero Omeyer no estaba por la labor de dejarse ganar, y con la ayuda hasta de los palos paró absolutamente todo, llegando a una impresionante cifra de 20/42 paradas, lo que permitió a España marcar un solo gol en los últimos 10 minutos de partido, mientras los galos se iban marchando, y cualquier posibilidad de remontada se acabó con una doble parada de Omeyer a 3 minutos del final, por lo que los hispanos acabaron sucumbiendo 22-26 ante el portero francés y el arbitraje de broma de los colegiados eslovenos.  


Una vez más y ya van unas cuantas, Francia vuelve a ganar a España, y otra vez como no, con la inmensa labor de Omeyer, que a pesar de ser un tanto chulesco y desafiante en su comportamiento no se puede negar su calidad. Es evidente que el objetivo desde el principio era repetir título, pero los hispanos deben recuperarse y ganar el partido por el tercer puesto a Polonia,  un rival a priori más fácil, y que serviría para dejar Catar con buen sabor de boca y buenas sensaciones para el futuro. Con Gonzalo Perez de Vargas en pleno ascenso hacia la elite en la portería, jóvenes que llegan por detrás como Alex Dujshevaeb y otros consagrados como Valero Rivera Folch, hijo del seleccionador de Catar y máximo goleador de España en este mundial.